Reproducción de las jirafas

Reproducción de las jirafas

En la inmensidad del reino animal, hay un sinfín de variables en cuanto a los tamaños, formas de vida, colores, alimentación y otros tantos aspectos vitales de la supervivencia.

Una de las especies animales de la que muy poco se hablan son las jirafas, lo que parece poco razonable tomando en cuenta que se trata del mamífero terrestre más alto del mundo.

Sin embargo, además de este dato, hay mucho más que conocer acerca de este simpático espécimen, entre ellos todas las prácticas que comprenden su reproducción en la naturaleza.

Madurez reproductiva

El proceso de crecimiento de las jirafas es uno de los más inconsistentes entre los ejemplares machos y hembras, debido a la amplia diferencia en la edad apta para su reproducción.

De las jirafas hembras, se dice que su madurez sexual es alcanzada a partir de los cuatro años desde su nacimiento, aunque para un desarrollo total se suele hablar de los cinco.

Por su parte, las jirafas machos apenas alcanzan la madurez para reproducirse a los ocho años de edad, pero rara vez comienzan siendo jóvenes, si hay más fuertes en la manada.

Según su lugar y jerarquía dentro del grupo, una jirafa macho apto para aparearse podría llegar a siquiera debutar ya superados los 10 años desde el momento de su nacimiento.

Así mismo, acerca de las jirafas hembras se considera en parte una especie de cuenta regresiva, ya que el periodo fértil de estas suele extenderse hasta tan solo los 20 años de edad.

Cortejo de apareamiento

A diferencia de muchas otras especies animales, las jirafas tienen la capacidad de aparearse  durante cualquier época del año, aunque sí cumplen con los ciclos máximos de fertilidad.

Sin embargo, la época preferente son cuando la lluvia promueve el crecimiento de los árboles y eleva el nivel del agua en los lagos y ríos, es decir, cuando el alimento es abundante.

El cortejo inicia por parte de la jirafa macho, quien verifica el estado de fertilidad de la hembra probando su orina y así detectar las sustancias químicas que contiene y en qué niveles.

De parecerle conveniente, inicia el proceso a través de roces, principalmente a través de su cuello –como si se estuvieran acariciando– para captar la atención de la hembra.

No obstante, previo a esta etapa, deberá enfrentarse a los otros machos de la manada que quieran cortejarla, mediante intensas peleas, fundamentalmente golpeando con el cuello.

Una vez que resulte vencedor, la siguiente prueba será que la jirafa cortejada responda positivamente para así iniciar con el acto sexual hasta ser saciados y quedar embarazados.

Cuidados neonatales

Las crías de jirafas suelen nacer muy bien desarrolladas en cuanto a su capacidad motora, por lo que no requieren de un muy cuidadoso cuidado por parte de las madres.

Sin embargo, en cuanto a su alimentación durante los primeros meses sí dependen al 100% de estas, quienes pueden lactar hasta incluso durante todo el año siguiente.

En cuanto a los vegetales, durante este periodo formarán solo una parte complementaria de su alimentación, y según con su estatura evolutiva –tallos, arbustos, otros.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos y para fines de afiliación y para mostrarte publicidad relacionada con sus preferencias en base a un perfil elaborado a partir de tus hábitos de navegación. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos.
Privacidad